Javier Barba nació en Barcelona, España,
en 1948. Hijo y nieto de arquitectos, creció inmerso
en el mundo de la arquitectura. Al terminar sus estudios de
secundaria, Barba no tuvo dudas al elegir su carrera, y se matriculó
en la Escuela de Arquitectura de Barcelona en 1967.
En 1972 se unió a la firma de su padre,
donde ganó experiencia, aunque aspiraba a cultivar a
una clase diferente de arquitectura, rompiendo con la tradición
racionalista de Le Corbusier y situándose más
afín a la influencia de Frank Lloyd Wright. Su desarrollo
como arquitecto provino de su propio trabajo; cada edificio
era en sí mismo un experimento y un nuevo paso en la
evolución que conducía al siguiente, de manera
que en todos ellos puede apreciarse una progresión de
formas presidida por el dominio del entorno natural. En 1980,
Barba formó su propio taller, Estudio BC. En una época
en la que prevalece la producción masiva de edificios
impersonales, abogó por la idea de una arquitectura de
¨alta costura¨ y no ¨pret a porter¨, que adaptara
cada edificio a las características de su emplazamiento.
Reconocido como uno de los impulsores del Movimiento Verde de
Arquitectura Integrada, Barba ha impartido clases en las Universidades
de Barcelona y Sevilla y, en el extranjero, en la Universidad
Ben Gurion, en Israel; en el Congreso de Arquitectura Sostenible,
y en la Universidad de Monterrey en México.
En 1989, la Comisión de la Comunidad
Europea eligió la casa semienterrada de Llavaneras para
ilustrar el Proyecto Monitor como ejemplo de una de las mejores
construcciones bioclimáticas de Europa. En 1993, Barba
contribuyó con un artículo sobre Arquitectura
Bioclimática Integrada al Foro George Wright, y fue invitado
a participar en diversos concursos internacionales, entre ellos
el de la Catedral de St. Vibiana en Los Angeles. La obra de
Barba ha aparecido en numerosas revistas internacionales, en
varias de ellas en portada.